La inteligencia emocional implica la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás. Se compone de la inteligencia intrapersonal, que incluye la conciencia de uno mismo, la autorregulación y la automotivación, y la inteligencia interpersonal, que incluye la empatía y las habilidades sociales. Según Fernández y Extremera, los componentes de la inteligencia emocional son la percepción y expresión emocional, la facilitación emocional, la comprensión emocional y la regulación