El documento presenta un acuerdo de cooperación entre México y la OCDE para mejorar la calidad educativa en México, enfocándose en políticas públicas que optimicen la enseñanza y la gestión escolar. Se proponen quince recomendaciones para fortalecer el sistema educativo, mejorar la formación y evaluación docente, y promover un liderazgo escolar efectivo. Además, se destaca la necesidad de establecer objetivos claros y garantizar un financiamiento equitativo para todas las escuelas, con el fin de enfrentar los desafíos estructurales que limitan la educación en el país.