El documento contrasta el Estado Social y el Estado de Bienestar. El Estado Social se enfoca en la integración social vertical y compensar la falta de libertades ciudadanas, mientras que el Estado de Bienestar se distingue por realizar sistemas de protección social en democracias que conciben la política social como expansión de derechos sociales. Ambos modelos buscan sistemas de seguridad social, distribución de renta y alto consumo, reconociendo a los derechos sociales, económicos y culturales como fundamentales para la dignidad humana.