Entre los años 1920 y 1973, Chile experimentó dos matrices económicas. La primera, basada en el libre mercado y la exportación de materias primas, se vio afectada por la crisis de 1929. La segunda matriz, influenciada por las ideas keynesianas, estableció un Estado benefactor que intervino activamente en la economía a través de instituciones como la CORFO para promover el desarrollo interno y proveer protección social. Este modelo prevaleció hasta el golpe militar de 1973.