La ingesta inadecuada de líquidos puede causar deshidratación, que es la alteración o falta de agua y sales minerales en el plasma. Se recomienda que los adultos ingieran entre 2 y 2,5 litros de líquido por día, obteniendo el 75-80% de este líquido de bebidas y el 20-25% de los alimentos. La deshidratación leve ocurre cuando se pierde el 3% del agua corporal y causa sed y cansancio, mientras que la deshidratación moderada y grave ocurren cuando se pierde