La alimentación y la edad son factores determinantes en la artrosis de rodilla en adultos mayores. Los desórdenes alimenticios como la obesidad, desnutrición y déficit de vitaminas aumentan el riesgo de artrosis al debilitar el sistema óseo y articular. Se recomienda como solución prevenir estos problemas mediante una dieta balanceada, suplementos nutricionales, ejercicio regular y buenos hábitos posturales para fortalecer las articulaciones y mejorar la calidad de vida.