El documento describe la evolución de la vida de las personas en España desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX. Aborda diferentes etapas como la infancia, juventud, matrimonio y familia, así como el entorno rural y urbano, el trabajo, deporte y fiestas. Señala que la vida giraba en torno a la religión católica y que la sociedad era más tradicional, con roles de género definidos y una economía mayoritariamente agrícola hasta la modernización de las décadas de 1950 y 1960.