El documento analiza la propuesta de convertir el río Magdalena en un canal para el transporte de hidrocarburos y carbón, resaltando las implicaciones sociales, ambientales y económicas del proyecto. A lo largo de su desarrollo, se critica la falta de un fundamento técnico sólido y se plantean preocupaciones sobre los efectos adversos para las comunidades ribereñas y el medio ambiente. Finalmente, se recomienda un enfoque más integral que priorice la sostenibilidad y la mejora de la calidad de vida de la población local en lugar de enfocarse únicamente en la navegabilidad del río.