Este documento resume los principales cambios demográficos, socioeconómicos y de desarrollo experimentados por el Perú en las últimas décadas. Menciona que la población peruana se ha vuelto predominantemente urbana y joven, con una esperanza de vida y educación más altas. También destaca la reducción de la pobreza y el crecimiento económico constante del país desde la década de 1990, aunque gran parte de la población aún depende de empleos precarios.