Este documento discute la necesidad de integrar la educación ambiental en la currícula escolar para evitar la disociación entre lo natural y lo social. Explica que la industrialización y urbanización han separado al hombre de la naturaleza y generado una visión antropocéntrica. Argumenta que la educación ambiental debe enseñar valores de cuidado y respeto por el medio ambiente. También señala que México ha incluido la educación ambiental en la currícula básica desde 1983 aunque todavía falta integrarla de manera más efectiva.