Colanta comenzó en 1964 como una cooperativa de pequeños productores lecheros en Antioquia. En sus primeros 10 años, la cooperativa se declaró en quiebra tres veces. En 1973, Jenaro Pérez asumió el liderazgo y cambió el nombre a Colanta, logrando que la cooperativa sea viable. Desde entonces, Colanta ha crecido para convertirse en una de las principales empresas lácteas de Colombia, con plantas de procesamiento, centros de acopio, asistencia técnica a productores y una cadena de tiendas minoristas.