El documento critica la educación formal por interferir con el aprendizaje y la curiosidad natural de los niños. Menciona que la curiosidad sobrevive a pesar de la educación y que la única cosa que interfiere con el aprendizaje es la educación misma. Propone que en lugar de enseñar hechos, la educación debería enfocarse en estimular la experiencia, los desafíos y la capacidad innata de los niños.