Historia de las tres semillas
“Había una vez un gran jardín, donde habían plantas y
flores de diferentes aromas, colores y tamaños. Era un
jardín tan llamativo, que muchos animales e insectos lo
visitaban. Durante las mañanas, estaba lleno de
mariposas, abejas, picaflores y mariquitas. Una noche
cuando todos estaban durmiendo, el viento sopló
fuerte, muy fuerte, como nunca antes había soplado.
Esto provocó que todas las plantas y las flores se
movieran de un lado para el otro, de aquí, para allá,
haciendo que algunas semillas se desprendieran de las
flores y cayeran alrededor. Algunas semillas cayeron
en un espacio lleno de piedras y otras debajo de una
planta de plátano que tenía hojas muy grandes; por lo
que no recibieron la luz del sol ni las gotas de lluvia.
Otras más fueron a parar a un riachuelo que se había
formado por la lluvia, y donde estuvieron sumergidas
en mucha agua. Y las demás cayeron sobre buena
tierra, en un espacio amplio donde los rayos del sol las
calentaban y las gotas de lluvia que caían del cielo las
mojaban"
EL ARBOL QUE LLORABA
En un parque de las Lomas, vivía hace muchos años un
gran roble. Era muy alto, fuerte y tenía muchos años viviendo en ese
lugar. Era muy querido por toda la ciudad,lo cuidabancon mucho amor
y cariño porque les daba sombra cada día, purificaba el aire, y cuando
llegabala primavera se llenabade hermosas flores de múltiples colores.
Un día llegaron unos trabajadores para poder tirar al
señor árbol, se ibaa construirun modernoedificio,y esperaron la noche
para trabajar, para que los vecinos no protestaran.
Cuandoempezarona golpearcon su hachael gran árbolempezó a gritar:
¡No! ¡No me hagan daño!
Los trabajadores continuaron su trabajo, haciendo poco caso a sus
suplicas.
– ¡Ahuuuuu,me duele! ¡No me hagan daño! Por favor se lo pido. No les
gustaría a ustedes que les cortasen sus brazos.
Pero ellos continuaban su trabajo. Y el gran árbol empezó a llorar
diciendo:
– ¿Por qué me hacen daño? Si yo los amo, purifico el aire, les doy
hermosas flores y ricos frutos.
Los trabajadores se pusieron muy tristes escuchando al gran árbol y
dejaron su trabajo, empezaron a cuidarlo con mucho amor y todos los
días lo regaban con abundante agua limpia y cortaban solo sus hojas
secas. Les parecía muy agradablepasear al rededor del gran árbol junto
con sus hijos, pasaban lindas tardes todos muy felices.
Anexos agosto

Anexos agosto

  • 1.
    Historia de lastres semillas “Había una vez un gran jardín, donde habían plantas y flores de diferentes aromas, colores y tamaños. Era un jardín tan llamativo, que muchos animales e insectos lo visitaban. Durante las mañanas, estaba lleno de mariposas, abejas, picaflores y mariquitas. Una noche cuando todos estaban durmiendo, el viento sopló fuerte, muy fuerte, como nunca antes había soplado. Esto provocó que todas las plantas y las flores se movieran de un lado para el otro, de aquí, para allá, haciendo que algunas semillas se desprendieran de las flores y cayeran alrededor. Algunas semillas cayeron en un espacio lleno de piedras y otras debajo de una planta de plátano que tenía hojas muy grandes; por lo que no recibieron la luz del sol ni las gotas de lluvia. Otras más fueron a parar a un riachuelo que se había formado por la lluvia, y donde estuvieron sumergidas en mucha agua. Y las demás cayeron sobre buena tierra, en un espacio amplio donde los rayos del sol las calentaban y las gotas de lluvia que caían del cielo las mojaban"
  • 6.
    EL ARBOL QUELLORABA En un parque de las Lomas, vivía hace muchos años un gran roble. Era muy alto, fuerte y tenía muchos años viviendo en ese lugar. Era muy querido por toda la ciudad,lo cuidabancon mucho amor y cariño porque les daba sombra cada día, purificaba el aire, y cuando llegabala primavera se llenabade hermosas flores de múltiples colores. Un día llegaron unos trabajadores para poder tirar al señor árbol, se ibaa construirun modernoedificio,y esperaron la noche para trabajar, para que los vecinos no protestaran. Cuandoempezarona golpearcon su hachael gran árbolempezó a gritar: ¡No! ¡No me hagan daño! Los trabajadores continuaron su trabajo, haciendo poco caso a sus suplicas. – ¡Ahuuuuu,me duele! ¡No me hagan daño! Por favor se lo pido. No les gustaría a ustedes que les cortasen sus brazos. Pero ellos continuaban su trabajo. Y el gran árbol empezó a llorar diciendo: – ¿Por qué me hacen daño? Si yo los amo, purifico el aire, les doy hermosas flores y ricos frutos. Los trabajadores se pusieron muy tristes escuchando al gran árbol y dejaron su trabajo, empezaron a cuidarlo con mucho amor y todos los días lo regaban con abundante agua limpia y cortaban solo sus hojas secas. Les parecía muy agradablepasear al rededor del gran árbol junto con sus hijos, pasaban lindas tardes todos muy felices.