La contabilidad tiene orígenes antiguos en Mesopotamia, Egipto y Grecia desde el 6000 a.C., donde existían actividades contables básicas. A través de los siglos, la contabilidad se fue desarrollando y formalizando en el Imperio Romano, el Imperio Bizantino, las repúblicas italianas y otros lugares, con el surgimiento de la partida doble en Venecia y su difusión por Paciolo en 1494. La contaduría pública moderna emergió en Escocia e Inglaterra en