Las antenas se dividen en dos tipos: direccionales y omnidireccionales. Las direccionales dirigen la energía en una dirección mientras que las omnidireccionales la dirigen en todas las direcciones. La ganancia, ancho de haz y polarización de una antena determinan su patrón de emisión y distancia máxima. La diversidad espacial y de frecuencia mejoran la confiabilidad del sistema usando múltiples antenas.