El apego se refiere al vínculo afectivo fuerte que se establece principalmente entre un cuidador (generalmente la madre o el padre) e hijo. Este vínculo determina el desarrollo de la personalidad y las futuras relaciones del niño. Existen cuatro tipos de apego: seguro, ansioso-ambivalente, evitativo y desorganizado, cada uno con características diferentes que afectan la forma en que la persona se relaciona consigo misma y con los demás.