La teoría del apego de John Bowlby postula que el vínculo emocional entre un niño y su figura de apego es crucial para su desarrollo emocional y psicológico, basado en la accesibilidad y respuesta de la figura de afecto. Mary Ainsworth identificó diferentes patrones de apego, destacando la influencia de la sensibilidad parental en el comportamiento del niño. Esta teoría ha demostrado relevancia universal y ha sido validada por investigaciones empíricas, subrayando la importancia del contacto y la interacción temprana en el desarrollo emocional.