El documento presenta la visión de Zaragoza como una 'ciudad sostenible' enfocándose en su desarrollo desde la eco-economía y la gestión responsable de recursos. Se destaca la importancia de un compromiso institucional y ciudadano para enfrentar el cambio climático, así como la necesidad de fomentar la innovación y la economía social. Además, se propone una democracia participativa que involucre a la ciudadanía en la planificación urbana para construir un futuro sostenible.