APRENDER A LIDERAR PERSONAS
La eterna pregunta tantas veces cuestionada y tantas veces no resuelta: ¿el líder nace o
se hace?. Dirigir bien a otras personas no es algo que pueda enseñarse, sólo se puede
aprender. El liderazgo es el propio corazón y alma de la dirección de empresa.
Para dirigir una empresa no basta con barajar números, remodelar
organigramas, ni aplicar las últimas fórmulas de las escuelas de administración
de empresas. En los negocios, uno maneja datos y recursos, pero lo que uno dirige son
personas.
El liderazgo es algo puramente subjetivo, de difícil definición e imposible medida
objetiva, que no se puede enseñar en ningún cursillo, lo mismo que no se puede
aprender a montar en bicicleta simplemente leyendo un manual. Y, sin embargo,
siempre está ahí, palpable en toda empresa, marcando la personalidad de cada
compañía. Liderar podría definirse como la capacidad para inspirar e inducir a otros
a que trabajen bien y logren un excelente resultado, y ganándose al tiempo la
admiración profesional del equipo.
No es correcto afirmar que "el líder nace". Nadie nace sabiendo dirigir bien a las
personas, y si bien es cierto que unos pocos consiguen hacerlo sin un especial
esfuerzo consciente, la mayoría de los buenos jefes lo logran mediante un uso
inteligente y medido de los comportamientos acordes con el liderazgo.
Y esos comportamientos se pueden adquirir y desarrollar. A partir de un mínimo
carisma personal y un carácter claramente proactivo, la naturaleza y calidad
definitivas de ese liderazgo dependerán de mantener siempre vivo e intacto el espíritu
joven y entusiasta del aprendiz, esa capacidad constante para aprender de cada
experiencia vivida por el propio líder, tanto en su día a día como con los profesionales
de la formación que le ofrecerán de forma organizada vivencias para ayudarle en su
evolución profesional.
8 TRUCOS PARA QUE “NO TE PILLE EL TORO”
Consejos para que puedas cumplir con todos tus proyectos en fecha y lo que no debes
hacer si crees que no conseguirás resolverlo a tiempo.
1. Antes de empezar a hacer cosas tómate tiempo para planificar. Más
tiempo dedicado a organizarte implicará menos tiempo de ejecución del
proyecto. Planifícate como si tuvieras menos plazo del que te han dado.
2. Procura concretar al máximo con tu jefe qué espera exactamente, y
sobretodo cuales son las prioridades, así te evitarás perder el tiempo en cosas
que luego descubres que eran secundarias y te podrás centrar en lo
importante.
3. Si ves que no vas a poder finalizar a tiempo, no dudes en decírselo a tu jefe
cuanto antes añadiendo los motivos objetivos, tipo: "no va a estar a tiempo
porque estoy con esto y con esto que también me has pedido y nos falta esto
que no llegará a tiempo". De esta forma tu jefe será tu aliado y te ayudará a
encontrar una solución o ver como lograr lo máximo posible. Esto es mucho
mejor que si al final apareces con un "no está hecho" sin haber dicho nada
antes, porque entonces formarás parte del error y quedarás como un
incompetente.
4. Si dependes de información o intervención de otras personas avísaselo ya, no
esperes al momento en el que precisarás su ayuda porque es probable que
justo ese día no estén disponibles.
5. Entérate qué nivel de acabado final desea el que te encargó el trabajo. Si le
vale a nivel borrador habrás ahorrado mucho tiempo. Si lo precisa en un
informe a colores, encuadernado y rodeado de pétalos de rosa deberás tener
previsto el tiempo de acabados finales, que siempre es más del que
esperabas.
6. Si la cosa resulta ser mucho más sencilla de lo que te habían adelantado,
déjales creer que ha supuesto un gran esfuerzo por tu parte y márcate un
tanto presentándolo antes y mejor de lo que esperaban, eso sí, sin olvidarte de
comentar lo mucho que te has esforzado para hacerlo.
7. Si el trabajo lo hacéis a medias entre varios ¡asegúrate de que no os repetís y
que cada uno hace una parte complementaria al otro, y que los formatos son
compatibles! Eso evitará duplicar esfuerzos inútiles y disgustos de última hora.
8. Si en un momento del proyecto se acumulan las tareas y te sientes
desbordado no trates de hacer varias cosas a la vez. Ya sabes, "el que mucho
abarca..." Comienza por una tarea concreta y acábala, y así una detrás de
otra. Verás cómo el proyecto avanza y te sentirás mejor al ir cerrando asuntos.
12 MANDAMIENTOS DE CALIDAD INTERNA
Busca y acepta ideas permanentemente. Hasta el último de la empresa puede tener una
idea extraordinaria que sólo necesita que alguien le pregunte “¿Tu qué harías?”...
1. Devuelve las llamadas. Si quedas en llamar tú más tarde, llama.
2. Prepárate por escrito antes de hablar. Ya sea en una reunión, en un despacho o lo
que sea. No hagas perder el tiempo a los demás por tu mala preparación.
3. Busca y acepta ideas permanentemente. Hasta el último de la empresa puede
tener una idea extraordinaria que sólo necesita que alguien le pregunte "¿Tu que
harías?". Consulta con los demás las cosas importantes, nadie pretende que se te
ocurra todo a ti.
4. Cumple tus compromisos y responde. Si quedas en tener algo para el martes, o lo
tienes el martes, o como mínimo respondes antes del martes para decir que no lo
podrás tener y cuándo estará, pero responde en cualquier caso.
5. Sé puntual. En tus citas, reuniones, despachos,...
6. Siempre dispuesto a cambiarlo todo, si se ve claramente que el resultado será
positivo. No seas reactivo al cambio, para lograr grandes mejoras hay que estar
dispuesto a salirse de lo ordinario y romper algún molde.
7. Exige explicaciones consecuentes. No aceptes las cosas por que sí. Si no entiendes
una decisión pregunta los "porqués". Si no los comprendes, difícilmente te implicarás
en la idea ni podrás implicar a los demás.
8. Deja que los demás hagan las cosas a su manera. Hacerlas de forma distinta no
significa hacerlas peor, ¿a ti que más te da como se haga mientras el resultado sea
idóneo?
9. Cambia de opinión si hace falta. Concentra tus esfuerzos en encontrar siempre la
mejor opción, no en tener tú la razón. Trata de comprender al otro, pregunta más "Por
qué piensas así" antes de afirmar "este es un perfecto imbécil porque no piensa como
yo".
10. Presenta propuestas concretas, bien preparadas y argumentadas. No "le llores" al
jefe. No vayas con problemas, lleva una solución concreta y demuestra que estás
dispuesto a comprometerte, y te ganarás el derecho a exigir una respuesta.
11. Aprecia y premia el trabajo bien hecho, abierta y sinceramente, sin esperar a los
resultados. Nunca des por sentado que la obligación de los demás es hacer las cosas
bien, debes de poner de tu parte lo necesario para que ilusione, compense y
apetezca hacerlas bien.
12. Alíate con el resto de departamentos de tu empresa. Busca con ellos la
compatibilidad de vuestros objetivos respectivos, y colabora en esfuerzos que
beneficien a todos. No critiques a los otros, habla y trabaja con ellos con visión global,
no departamental. El "enemigo" no es el departamento de enfrente, ya hay
suficientes competidores fuera.
12 PRINCIPIOS BÁSICOS PARA SER MÁS
PRODUCTIVO
Un sola cosa cada vez. Es mejor tratar cada asunto una única vez hasta acabarlo, que
llevar 5 a la vez y todos “a medias”. Se gana en eficacia y en autoestima al ver cosas
finalizadas.
 Crea tiempos fijos para cada tarea, por ejemplo: hora de devolver llamadas,
hora de tratar el correo electrónico, hora de atender tareas administrativas.
 Elige 3 prioridades diarias. Cada mañana márcate 3 cosas importantes que
has decidido hacer ese día, y que se harán vengan las cosas como vengan.
Eso te ayudará a no perderte entre las urgencias y los "asuntos pendientes".
 Márcate la hora de salida. El cerebro trabaja más eficazmente si se ha
marcado una hora para terminar. Si cada mañana vas a trabajar con la idea
de "cuando acabe me voy" no te podrías ir nunca, o te vas con mal rollo
(porque es imposible acabar todo cada hoy") y seguro que dispersas tus
energías.
 Marca metas concretas: para cuándo exactamente. Un objetivo concreto
ayuda a focalizar la mente, la creatividad y los esfuerzos hacia la eficacia.
 Si se te acumula el trabajo individual: preparar ofertas, analizar un listado,
escribir informes, acabar unas cuentas de gastos, etc... ¡quédate en casa para
hacerlos! En la casa propia una mañana laboral, cuando se queda tranquila,
se rinde en 3 horas lo que costaría 3 días en la oficina. Simplemente avisa de
que llegarás más tarde para acabar todo eso, que estarás disponible en el
móvil y luego aparece con todo el trabajo hecho para admiración de todos.
 Delega todo lo que puedas, no sólo lo que no te gusta hacer, sino realmente
todo lo que puedas trasladar a otros si les dedicas un poco de tiempo para
formarles en esa tarea.
 Aprende a decir NO a los que tratan de distraerte de tus verdaderas tareas. El
truco es decir: "ahora no puedo porque estoy con esto y con esto, como ves
no me cabe más". Si es razonable el otro lo comprenderá y buscará a "otro
pardillo al que cargarle el muerto", ya que tú no has picado.
 Cumple siempre tus compromisos. Si dices que estará el martes, es porque lo
estará. Eso te dará calidad de trabajo y prestigio profesional.
 Haz del teléfono tu aliado, no tu dueño y señor. Recuerda que el que te llama
sí está gestionando su tiempo, por tanto tienes derecho a decidir tú si puedes
atenderle en ese momento o no. Eso sí, devuelve siempre las llamadas a las
que te comprometas en responder.
 Cuenta con tu jefe. No le trates como al enemigo, pues lejos de lo que pueda
parecer es el que está más interesado en que rindas lo mejor posible, así que
proponle mejoras e ideas que puedan ayudarte a trabajar mejor. O pídele que
te ayude a coordinar las prioridades. Te puedes llevar más de una sorpresa
viendo como apoya tus peticiones o realmente te ayuda a trabajar mejor.
 Y por último, ¡date un respiro! Cuando estés saturado date una vuelta por ahí y
regálate un café con una buena bollería o un capricho así, y gasta unos
minutos en disfrutar de la vida. Eso te dará calma y claridad para acometer
mejor el trabajo cuando regreses.
11 LADRONES DEL TIEMPO
La manía por la perfección innecesaria: “no saber simplificar es uno de los mayores
derroches de tiempo inútil para hacer las cosas como nadie te las ha pedido y nadie lo va
a apreciar”...
 No tener claro que es lo que sí quieres hacer. "Si quieres hacerlo TODO
tendrás la sensación de que no puedes hacer nada."
 No saber decir NO: " La paradoja del prestigio profesional :
Es mejor aprender a decir NO y llegar siempre hasta donde dices, que decir
siempre que SÍ y llegar sólo hasta donde puedes."
 La incapacidad para delegar: "Si sólo lo sabes hacer tú no te extrañe que
siempre TENGAS que hacerlo tú". Enseña, confía y delega. "Empeñarte en que
las cosas se hagan como las harías tú conseguirá que al final te las quedes tú."
 La manía por la perfección innecesaria: "no saber simplificar es uno de los
mayores derroches de tiempo inútil para hacer las cosas como nadie te las ha
pedido y nadie lo va a apreciar."
 Falta de planificación escrita y meditada: "este fallo facilita confundir lo
urgente con lo importante. No hacer una lista de tareas y asignar prioridades
provocará derroche de esfuerzos y que se diluya el tiempo en tareas
ineficaces."
 Desorganización de los papeles: "mesa permanentemente invadida por los
papeles igual a profesional permanentemente ineficaz".
 Permitir la invasión de OKUPAS del tiempo: personas que se cuelan ante tu
mesa sin haber sido citadas para charlar o comentarte algo intrascendente.
 Reuniones demenciales: "Cuidado con la reuniones mal dirigidas, ineficaces y
que se alargan en el tiempo más de lo acordado (si es que tenían hora de
final), no solo pierdes el tiempo tú, sino todos los demás asistentes por lo que se
trata de un robo masivo y descarado de tiempo."
 El teléfono (muy especialmente el móvil): "cuando alguien te llama, el otro sí
está controlando su tiempo en ese momento, por tanto tú también tienes
derecho a elegir qué hacer con el tuyo: decide si contestas o no. El teléfono
móvil es una herramienta para ti, no para que seas su esclavo. Eso sí, devuelve
las llamadas a los que te dejan recado."
 El email: "ver un email y no lanzarse a leerlo e incluso a contestarlo, aun siendo
intrascendente, es una tentación irresistible. No permitas esa distracción, ponte
una hora para leer y contestar los emails y no estés todo el día pendiente de
ellos.
 No ponerse hora de marcharse a casa: "si no has decidido a qué hora te
quieres ir hoy tu mente trabajará más dispersa al no tener una referencia clara
y disminuirá notablemente la calidad de tu rendimiento y productividad."

Aprende a liderar

  • 1.
    APRENDER A LIDERARPERSONAS La eterna pregunta tantas veces cuestionada y tantas veces no resuelta: ¿el líder nace o se hace?. Dirigir bien a otras personas no es algo que pueda enseñarse, sólo se puede aprender. El liderazgo es el propio corazón y alma de la dirección de empresa. Para dirigir una empresa no basta con barajar números, remodelar organigramas, ni aplicar las últimas fórmulas de las escuelas de administración de empresas. En los negocios, uno maneja datos y recursos, pero lo que uno dirige son personas. El liderazgo es algo puramente subjetivo, de difícil definición e imposible medida objetiva, que no se puede enseñar en ningún cursillo, lo mismo que no se puede aprender a montar en bicicleta simplemente leyendo un manual. Y, sin embargo, siempre está ahí, palpable en toda empresa, marcando la personalidad de cada compañía. Liderar podría definirse como la capacidad para inspirar e inducir a otros a que trabajen bien y logren un excelente resultado, y ganándose al tiempo la admiración profesional del equipo. No es correcto afirmar que "el líder nace". Nadie nace sabiendo dirigir bien a las personas, y si bien es cierto que unos pocos consiguen hacerlo sin un especial esfuerzo consciente, la mayoría de los buenos jefes lo logran mediante un uso inteligente y medido de los comportamientos acordes con el liderazgo. Y esos comportamientos se pueden adquirir y desarrollar. A partir de un mínimo carisma personal y un carácter claramente proactivo, la naturaleza y calidad definitivas de ese liderazgo dependerán de mantener siempre vivo e intacto el espíritu joven y entusiasta del aprendiz, esa capacidad constante para aprender de cada experiencia vivida por el propio líder, tanto en su día a día como con los profesionales de la formación que le ofrecerán de forma organizada vivencias para ayudarle en su evolución profesional. 8 TRUCOS PARA QUE “NO TE PILLE EL TORO” Consejos para que puedas cumplir con todos tus proyectos en fecha y lo que no debes hacer si crees que no conseguirás resolverlo a tiempo. 1. Antes de empezar a hacer cosas tómate tiempo para planificar. Más tiempo dedicado a organizarte implicará menos tiempo de ejecución del proyecto. Planifícate como si tuvieras menos plazo del que te han dado. 2. Procura concretar al máximo con tu jefe qué espera exactamente, y sobretodo cuales son las prioridades, así te evitarás perder el tiempo en cosas
  • 2.
    que luego descubresque eran secundarias y te podrás centrar en lo importante. 3. Si ves que no vas a poder finalizar a tiempo, no dudes en decírselo a tu jefe cuanto antes añadiendo los motivos objetivos, tipo: "no va a estar a tiempo porque estoy con esto y con esto que también me has pedido y nos falta esto que no llegará a tiempo". De esta forma tu jefe será tu aliado y te ayudará a encontrar una solución o ver como lograr lo máximo posible. Esto es mucho mejor que si al final apareces con un "no está hecho" sin haber dicho nada antes, porque entonces formarás parte del error y quedarás como un incompetente. 4. Si dependes de información o intervención de otras personas avísaselo ya, no esperes al momento en el que precisarás su ayuda porque es probable que justo ese día no estén disponibles. 5. Entérate qué nivel de acabado final desea el que te encargó el trabajo. Si le vale a nivel borrador habrás ahorrado mucho tiempo. Si lo precisa en un informe a colores, encuadernado y rodeado de pétalos de rosa deberás tener previsto el tiempo de acabados finales, que siempre es más del que esperabas. 6. Si la cosa resulta ser mucho más sencilla de lo que te habían adelantado, déjales creer que ha supuesto un gran esfuerzo por tu parte y márcate un tanto presentándolo antes y mejor de lo que esperaban, eso sí, sin olvidarte de comentar lo mucho que te has esforzado para hacerlo. 7. Si el trabajo lo hacéis a medias entre varios ¡asegúrate de que no os repetís y que cada uno hace una parte complementaria al otro, y que los formatos son compatibles! Eso evitará duplicar esfuerzos inútiles y disgustos de última hora. 8. Si en un momento del proyecto se acumulan las tareas y te sientes desbordado no trates de hacer varias cosas a la vez. Ya sabes, "el que mucho abarca..." Comienza por una tarea concreta y acábala, y así una detrás de otra. Verás cómo el proyecto avanza y te sentirás mejor al ir cerrando asuntos. 12 MANDAMIENTOS DE CALIDAD INTERNA Busca y acepta ideas permanentemente. Hasta el último de la empresa puede tener una idea extraordinaria que sólo necesita que alguien le pregunte “¿Tu qué harías?”...
  • 3.
    1. Devuelve lasllamadas. Si quedas en llamar tú más tarde, llama. 2. Prepárate por escrito antes de hablar. Ya sea en una reunión, en un despacho o lo que sea. No hagas perder el tiempo a los demás por tu mala preparación. 3. Busca y acepta ideas permanentemente. Hasta el último de la empresa puede tener una idea extraordinaria que sólo necesita que alguien le pregunte "¿Tu que harías?". Consulta con los demás las cosas importantes, nadie pretende que se te ocurra todo a ti. 4. Cumple tus compromisos y responde. Si quedas en tener algo para el martes, o lo tienes el martes, o como mínimo respondes antes del martes para decir que no lo podrás tener y cuándo estará, pero responde en cualquier caso. 5. Sé puntual. En tus citas, reuniones, despachos,... 6. Siempre dispuesto a cambiarlo todo, si se ve claramente que el resultado será positivo. No seas reactivo al cambio, para lograr grandes mejoras hay que estar dispuesto a salirse de lo ordinario y romper algún molde. 7. Exige explicaciones consecuentes. No aceptes las cosas por que sí. Si no entiendes una decisión pregunta los "porqués". Si no los comprendes, difícilmente te implicarás en la idea ni podrás implicar a los demás.
  • 4.
    8. Deja quelos demás hagan las cosas a su manera. Hacerlas de forma distinta no significa hacerlas peor, ¿a ti que más te da como se haga mientras el resultado sea idóneo? 9. Cambia de opinión si hace falta. Concentra tus esfuerzos en encontrar siempre la mejor opción, no en tener tú la razón. Trata de comprender al otro, pregunta más "Por qué piensas así" antes de afirmar "este es un perfecto imbécil porque no piensa como yo". 10. Presenta propuestas concretas, bien preparadas y argumentadas. No "le llores" al jefe. No vayas con problemas, lleva una solución concreta y demuestra que estás dispuesto a comprometerte, y te ganarás el derecho a exigir una respuesta. 11. Aprecia y premia el trabajo bien hecho, abierta y sinceramente, sin esperar a los resultados. Nunca des por sentado que la obligación de los demás es hacer las cosas bien, debes de poner de tu parte lo necesario para que ilusione, compense y apetezca hacerlas bien. 12. Alíate con el resto de departamentos de tu empresa. Busca con ellos la compatibilidad de vuestros objetivos respectivos, y colabora en esfuerzos que beneficien a todos. No critiques a los otros, habla y trabaja con ellos con visión global, no departamental. El "enemigo" no es el departamento de enfrente, ya hay suficientes competidores fuera. 12 PRINCIPIOS BÁSICOS PARA SER MÁS PRODUCTIVO Un sola cosa cada vez. Es mejor tratar cada asunto una única vez hasta acabarlo, que llevar 5 a la vez y todos “a medias”. Se gana en eficacia y en autoestima al ver cosas finalizadas.
  • 5.
     Crea tiemposfijos para cada tarea, por ejemplo: hora de devolver llamadas, hora de tratar el correo electrónico, hora de atender tareas administrativas.  Elige 3 prioridades diarias. Cada mañana márcate 3 cosas importantes que has decidido hacer ese día, y que se harán vengan las cosas como vengan. Eso te ayudará a no perderte entre las urgencias y los "asuntos pendientes".  Márcate la hora de salida. El cerebro trabaja más eficazmente si se ha marcado una hora para terminar. Si cada mañana vas a trabajar con la idea de "cuando acabe me voy" no te podrías ir nunca, o te vas con mal rollo (porque es imposible acabar todo cada hoy") y seguro que dispersas tus energías.  Marca metas concretas: para cuándo exactamente. Un objetivo concreto ayuda a focalizar la mente, la creatividad y los esfuerzos hacia la eficacia.  Si se te acumula el trabajo individual: preparar ofertas, analizar un listado, escribir informes, acabar unas cuentas de gastos, etc... ¡quédate en casa para hacerlos! En la casa propia una mañana laboral, cuando se queda tranquila, se rinde en 3 horas lo que costaría 3 días en la oficina. Simplemente avisa de que llegarás más tarde para acabar todo eso, que estarás disponible en el móvil y luego aparece con todo el trabajo hecho para admiración de todos.  Delega todo lo que puedas, no sólo lo que no te gusta hacer, sino realmente todo lo que puedas trasladar a otros si les dedicas un poco de tiempo para formarles en esa tarea.  Aprende a decir NO a los que tratan de distraerte de tus verdaderas tareas. El truco es decir: "ahora no puedo porque estoy con esto y con esto, como ves
  • 6.
    no me cabemás". Si es razonable el otro lo comprenderá y buscará a "otro pardillo al que cargarle el muerto", ya que tú no has picado.  Cumple siempre tus compromisos. Si dices que estará el martes, es porque lo estará. Eso te dará calidad de trabajo y prestigio profesional.  Haz del teléfono tu aliado, no tu dueño y señor. Recuerda que el que te llama sí está gestionando su tiempo, por tanto tienes derecho a decidir tú si puedes atenderle en ese momento o no. Eso sí, devuelve siempre las llamadas a las que te comprometas en responder.  Cuenta con tu jefe. No le trates como al enemigo, pues lejos de lo que pueda parecer es el que está más interesado en que rindas lo mejor posible, así que proponle mejoras e ideas que puedan ayudarte a trabajar mejor. O pídele que te ayude a coordinar las prioridades. Te puedes llevar más de una sorpresa viendo como apoya tus peticiones o realmente te ayuda a trabajar mejor.  Y por último, ¡date un respiro! Cuando estés saturado date una vuelta por ahí y regálate un café con una buena bollería o un capricho así, y gasta unos minutos en disfrutar de la vida. Eso te dará calma y claridad para acometer mejor el trabajo cuando regreses. 11 LADRONES DEL TIEMPO La manía por la perfección innecesaria: “no saber simplificar es uno de los mayores derroches de tiempo inútil para hacer las cosas como nadie te las ha pedido y nadie lo va a apreciar”...  No tener claro que es lo que sí quieres hacer. "Si quieres hacerlo TODO tendrás la sensación de que no puedes hacer nada."  No saber decir NO: " La paradoja del prestigio profesional : Es mejor aprender a decir NO y llegar siempre hasta donde dices, que decir siempre que SÍ y llegar sólo hasta donde puedes."  La incapacidad para delegar: "Si sólo lo sabes hacer tú no te extrañe que siempre TENGAS que hacerlo tú". Enseña, confía y delega. "Empeñarte en que las cosas se hagan como las harías tú conseguirá que al final te las quedes tú."  La manía por la perfección innecesaria: "no saber simplificar es uno de los mayores derroches de tiempo inútil para hacer las cosas como nadie te las ha pedido y nadie lo va a apreciar."  Falta de planificación escrita y meditada: "este fallo facilita confundir lo urgente con lo importante. No hacer una lista de tareas y asignar prioridades provocará derroche de esfuerzos y que se diluya el tiempo en tareas ineficaces."  Desorganización de los papeles: "mesa permanentemente invadida por los papeles igual a profesional permanentemente ineficaz".
  • 7.
     Permitir lainvasión de OKUPAS del tiempo: personas que se cuelan ante tu mesa sin haber sido citadas para charlar o comentarte algo intrascendente.  Reuniones demenciales: "Cuidado con la reuniones mal dirigidas, ineficaces y que se alargan en el tiempo más de lo acordado (si es que tenían hora de final), no solo pierdes el tiempo tú, sino todos los demás asistentes por lo que se trata de un robo masivo y descarado de tiempo."  El teléfono (muy especialmente el móvil): "cuando alguien te llama, el otro sí está controlando su tiempo en ese momento, por tanto tú también tienes derecho a elegir qué hacer con el tuyo: decide si contestas o no. El teléfono móvil es una herramienta para ti, no para que seas su esclavo. Eso sí, devuelve las llamadas a los que te dejan recado."  El email: "ver un email y no lanzarse a leerlo e incluso a contestarlo, aun siendo intrascendente, es una tentación irresistible. No permitas esa distracción, ponte una hora para leer y contestar los emails y no estés todo el día pendiente de ellos.  No ponerse hora de marcharse a casa: "si no has decidido a qué hora te quieres ir hoy tu mente trabajará más dispersa al no tener una referencia clara y disminuirá notablemente la calidad de tu rendimiento y productividad."