El documento describe 10 habilidades blandas importantes para mantener un puesto de trabajo en un entorno laboral cambiante. Estas habilidades incluyen aceptar críticas, adaptarse a cambios, resolver problemas de forma proactiva, trabajar en equipo, comunicarse efectivamente y mantener una actitud positiva. Desarrollar estas habilidades blandas es clave para que los empleados aporten un valor añadido y conserven sus puestos ante situaciones como despidos o reducciones de plantilla.