La armonía del color implica lograr un equilibrio entre los colores de una composición para producir una sensación estética de calma en el espectador. Este equilibrio se logra a través de tres colores: el dominante, el tónico y el de mediación. Existen diferentes esquemas de armonía como el análogo, el de complementarios y la tríada equidistante, los cuales se basan en la ubicación de los colores en el círculo cromático. La elección de los colores también debe considerar la sensación que se quiere transmit