El documento describe la arquitectura renacentista. Se originó en Italia en el siglo XV y se extendió por Europa, expresando el renacimiento de la cultura clásica. Se caracteriza por la simetría, proporción y regularidad inspirada en la antigua Roma. Incluye ejemplos como el Convento de San Esteban en España, la Basílica de San Lorenzo en Italia y el Castillo de Kronborg en Dinamarca.