El documento resume el arte neoclásico en España, que se introdujo con la llegada de Felipe V en 1714. La arquitectura fue la primera en reflejar esta renovación, con arquitectos como Ventura Rodríguez y Juan de Villanueva. La escultura tuvo un desarrollo menos visible, aunque Juan Adán la llevó al neoclasicismo. Goya hizo decoraciones palaciegas en un estilo distante y colorido, pero excelentes retratos como el de Carlos III.