El comercio ambulante ha sido una actividad tradicional en México desde la época prehispánica. Sin embargo, actualmente es considerado parte de la "economía informal" y opera de manera ilegal. A pesar de su importancia económica y de proveer empleo y sustento a millones de mexicanos, el comercio ambulante no está regulado y sus trabajadores no cuentan con seguridad social. Se requieren políticas fiscales más flexibles que reconozcan la realidad del comercio ambulante en lugar de diabolizarlo.