La actualización en implantología ha permitido mejorar tanto la funcionalidad como la estética de los tratamientos, a diferencia de las técnicas iniciales de los años 80 que priorizaban solo la oseointegración. En un caso clínico presentado, se utilizó un enfoque innovador para abordar la rehabilitación de una paciente con atrofia maxilar, logrando resultados estéticos satisfactorios mediante la implementación de implantes y un diseño protésico optimizado. La revisión del diseño inicial y la mejora en la técnica protésica fueron cruciales para alcanzar una solución efectiva y estéticamente agradable.