El asma bronquial es una enfermedad crónica que se caracteriza por episodios intermitentes de obstrucción de las vías aéreas, con síntomas como sibilancias y disnea, generando una carga significativa para los pacientes. Afecta a 235 millones de personas en todo el mundo, siendo más prevalente en niños y con mayor mortalidad en países de ingresos bajos. El tratamiento incluye inhaladores de beta-2, corticoides, y estrategias para prevenir exacerbaciones y mejorar la función pulmonar.