Las constelaciones se utilizan para interpretar los signos del zodíaco, no desde el signo en sí, sino desde las propias estrellas que forman las constelaciones. Históricamente, la astrología se desarrolló en Mesopotamia a partir de observaciones sistemáticas de los cielos para encontrar patrones regulares. El zodíaco se divide en doce partes iguales correspondientes a las doce constelaciones por las que pasan el Sol, la Luna y los planetas a lo largo del año.