El documento describe la transición de Octaviano al Principado bajo Augusto, incluyendo su ascenso al poder único tras derrotar a sus rivales y su creación de un nuevo orden político, ideológico y social en Roma. Augusto consolidó su poder a través de títulos como Augusto, Pontifex Maximus y Pater Patriae, y reestructuró las instituciones republicanas como el Senado, las magistraturas y las asambleas para centralizar la autoridad bajo su figura como Princeps.