El documento describe el Alto Imperio Romano desde el siglo de Augusto hasta la dinastía Severa. Augusto estableció el Principado que dio paso a un periodo de paz y prosperidad. Le sucedieron cuatro dinastías: los Julio-Claudios, Flavios, Antoninos y Severos. Cada dinastía trajo consigo nuevos emperadores que gobernaron el imperio y enfrentaron desafíos internos y externos manteniendo su control.