El documento define la autoestima como la percepción evaluativa que una persona tiene de sí misma. Explica que la autoestima puede ser alta, baja o intermedia y depende del paradigma psicológico. Una autoestima saludable permite a las personas enfrentar la vida con confianza y optimismo, mientras que una baja autoestima puede generar problemas psicológicos, afectivos, intelectuales y de conducta en los adolescentes.