La autoestima es la valoración que hacemos de nosotros mismos. Puede ser baja, media o alta. Una baja autoestima significa que las personas se sienten en una posición inferior a los demás y son proclives al fracaso. Una autoestima media implica confianza pero también dependencia de la aprobación ajena. Una alta autoestima se caracteriza por la fuerza, el éxito y la superioridad percibida, aunque puede dificultar las relaciones.