Un expositor usa un billete arrugado y pisoteado para enseñar a la audiencia que a pesar de lo que pase, las personas no pierden su valor intrínseco. Luego les pide a la audiencia que recuerden datos sobre personas ricas y famosas, lo que no pueden hacer, pero sí recuerdan a aquellos maestros y amigos que los han apoyado a lo largo de su vida y que han marcado una diferencia positiva.