El expositor usa un billete arrugado y pisoteado para ilustrar que a pesar de los malos tratos, las personas no pierden su valor intrínseco. Luego pide al público que recuerde nombres de famosos versus nombres de personas que los han ayudado o hecho sentir especiales, mostrando que los que marcan nuestras vidas no son necesariamente los más reconocidos sino aquellos que se preocupan por nosotros. Finalmente, el expositor le desea al receptor del mensaje un buen día y que se encuentre entre aquellos que recuer