El orador comenzó su seminario mostrando un billete de $100 arrugado y pisoteado y preguntando quién lo quería. Todas las manos se levantaron a pesar del estado del billete, enseñando que aunque las personas pasen por malos momentos, no pierden su valor intrínseco. Luego pidió a la audiencia que recuerden famosos y ganadores de premios, lo que fue difícil, pero fue más fácil recordar a aquellos maestros y amigos que los han apoyado personalmente. El orador concluyó que