El orador usa la metáfora de arrugar y ensuciar un billete de $100 para demostrar que a pesar de los problemas y dificultades que enfrentamos, nuestro valor intrínseco nunca cambia. Luego pide a la audiencia que recuerde a personas famosas y ganadoras de premios versus maestros y amigos cercanos que los han apoyado, mostrando que son estas últimas personas las que realmente marcan nuestras vidas. El mensaje final es apreciar a aquellos que se preocupan por nosotros en lugar de enfocarnos en