Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) se transmiten principalmente a través de la actividad sexual y pueden incluir clamidia, sífilis, gonorrea, hepatitis B, VPH, herpes y tricomoniasis. La mejor manera de abordar este problema no es solo a través de tratamientos médicos, sino educando sobre estas enfermedades, factores de riesgo, y métodos de protección.