La teoría de Saussure estableció las bases de la lingüística moderna. Ferdinand de Saussure, considerado el fundador de la lingüística como ciencia, desarrolló la idea de que el lenguaje se compone de dos partes: la lengua como sistema abstracto de signos compartidos culturalmente, e independiente de los hablantes; y el habla como la realización concreta de la lengua para comunicarse.