El documento presenta información sobre la búsqueda bibliográfica y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Explica que solo el 35% de la información médica en Internet es reconocida como de calidad y proporciona indicadores para identificar páginas web confiables. Además, destaca que la cantidad de literatura biomédica publicada cada año hace imposible que los médicos se mantengan al día leyendo todo el material relevante.