Los negocios hiperespecializados pueden ser más rentables que los de masas si se manejan bien, aprovechando las ventajas del entorno digital para juntar demandas de nichos. Ejemplos como el restaurante Butifarring ilustran cómo la especialización puede atraer clientes, mientras que la diversificación de productos y precios ayuda a mantener la rentabilidad. Sin embargo, la hiperespecialización conlleva riesgos, siendo esencial adaptarse a la demanda y diversificar la oferta para evitar perder clientes.