El documento describe al cacique Nicarao, el líder más poderoso de la región de Nicaragua en el momento de la llegada de los españoles en 1523. Gil González se reunió con el cacique Nicarao y trató de convencerlo de convertirse al cristianismo, pero el cacique planteó varias preguntas inteligentes sobre la religión cristiana a las que González no pudo responder de manera satisfactoria. A pesar del encuentro con los europeos, el cacique Nicarao demostró ser un líder capaz que optó por la diplomacia y protegió a