Los problemas de aprendizaje afectan aproximadamente a 1 de cada 10 niños en edad escolar, dificultando su rendimiento académico y relaciones interpersonales. Pueden manifestarse como problemas para escuchar, hablar, leer, escribir o resolver problemas matemáticos. Aunque a menudo pasan desapercibidos hasta la edad escolar, una evaluación profesional puede identificar el problema y ofrecer estrategias educativas para mejorar la situación.