Martin Mostaza muestra su pasión por los cómics y la lectura en el primer capítulo. Sin embargo, su profesor le quita un cómic y su padre luego le regala una computadora, lo que hace que Martin pierda interés en los cómics y se enfoque en los videojuegos. Años más tarde, cuando pierde el interés en los videojuegos, vuelve a los cómics pero se da cuenta de que ya no son los mismos.