Este documento resume la era del imperio entre 1875 y 1914. Durante este período, la mayor parte del mundo fuera de Europa y América fue dividida formalmente entre las potencias imperialistas como el Reino Unido, Francia, Alemania y otros. Se establecieron nuevos imperios coloniales y muy pocas zonas del mundo permanecieron independientes. Además, este fue un período en el que hubo un gran número de gobernantes que se autodenominaban "emperadores", aunque la influencia política de la mayoría era limitada.