El documento clasifica la innovación tecnológica en radical e incremental. También distingue entre innovación de producto e innovación de proceso. Además, señala que la innovación no se limita a nuevos productos tecnológicos, sino que también incluye nuevos servicios, formas de venta, organización y pequeñas mejoras incrementales. Por último, indica que la innovación depende de factores sociales, económicos y organizativos, no solo de investigación y desarrollo.