Este documento presenta el caso de una paciente de 50 años con hipertensión arterial de 20 años de evolución que fue ingresada al hospital con disnea, palpitaciones y edema en las piernas. Se realizaron exámenes que mostraron hipertensión arterial mal controlada y retinopatía hipertensiva grado II. El diagnóstico definitivo fue hipertensión arterial. Se prescribieron medidas generales y de enfermería, así como educación al paciente sobre dieta e higiene de vida.