Carlos V inaugura la dinastía de los Habsburgo en España. Su idea principal es formar un gran imperio cristiano católico, pero se enfrenta a varios obstáculos: 1) los protestantes dentro de su imperio, 2) la oposición del rey Francisco I de Francia que también aspiraba a la corona imperial, 3) la lucha contra los turcos otomanos, y 4) la falta de apoyo del Papa. En España debe hacer frente a revueltas como la de los comuneros y las Germanías.