El documento establece los principios y procedimientos de corrección de conductas para alumnos. Distingue entre conductas contrarias a las normas de convivencia, que pueden corregirse mediante mediación o medidas como amonestaciones, y conductas gravemente perjudiciales, que requieren un procedimiento formal. Enumera ejemplos de ambos tipos de conductas y las medidas correctoras aplicables en cada caso, determinando quién es el responsable de aplicar cada medida.