La corrupción se debe a factores individuales como la falta de valores y educación, así como factores sociales como la impunidad y los modelos transmitidos culturalmente. Esto lleva a que los individuos crean que sus cargos les otorgan privilegios y a buscar ventajas indebidas. Las consecuencias de la corrupción gubernamental incluyen el favoritismo, la aprobación de proyectos sobrefacturados, la evasión de impuestos y el soborno, lo que degrada las instituciones del Estado y pone en riesgo la seguridad de