La centrifugación es un método para separar sólidos y líquidos de diferente densidad mediante una fuerza giratoria. Una centrifugadora imprime un movimiento de rotación a la mezcla, creando una fuerza centrífuga que hace sedimentar las partículas más densas. La centrifugación se usa cuando la gravedad no puede separar rápidamente partículas de densidad similar al solvente. La fuerza centrífuga depende de la masa de la partícula, su distancia al eje de rotación y la velocidad angular.