El tamizado es un método de separación mecánica de partículas basado en el tamaño, donde las partículas se colocan sobre un tamiz que separa los finos que pasan a través de él de los gruesos que no pasan. Existen diferentes tipos de tamices como giratorios, vibratorios y centrífugos que usan movimientos como el giro o la vibración para forzar el paso de las partículas. La eficiencia de un tamiz depende de lograr una separación clara entre los materiales finos y gruesos.